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Descubriendo el secreto más íntimo de Marbella...

A principios de la década de los 50, un grupo de visionarios capitaneados por el príncipe Hohenlohe, se fijó en una pequeña ciudad de aspecto medieval en el Mediterráneo andaluz para crear un paraíso.
Con los 70 y la llegada de personajes de fama mundial, empezó la etapa dorada y lujosa de Marbella. En 1971 se inauguró Puerto Banús, mientras que un grupo de amigos, todos empresarios, artistas y arquitectos, idearon la construcción de un poblado andaluz muy especial. Es la famosa urbanización de La Virigina, ubicada en una pequeña colina entre el mar Mediterráneo y el majestuoso monte de La Concha.

Imbuido de este ilusionante espíritu creativo, Pierre Delvaulx, un ciudadano belga enamorado del Mediterráneo y de Andalucía, fundó "La Virginia, un acogedor restaurante en unos de sus rincones más emblemáticos.

foto: Maria Callas, Onassis y Alfonso de Hohenlohe en la glamourosa Marbella de los años setenta

Delvaulx supo convertir su restaurante en unos de los sitios favoritos de "aquellos que viajan en jet privado", es decir de la Jet Set internacional, pues de ahí proviene el nombre. Hoy, La Virginia, es uno de los sitios más exclusivos y admirados de Marbella, una encantadora comunidad de típicas casas de pueblo andaluz rodeada de naturaleza, a escasos minutos de la playa, de la Milla de Oro y del centro de Marbella.

 

 


 

El tiempo ha pasado y en Marbella todo ha cambiado pero...

Cincuenta años después la plaza del Jardinero y la terraza del restaurante la Virginia son una de los lugares más valorados para degustar una cocina de primera linea, entre delicados aromas de jazmín, naranjos y la refrescante música de su fuente.
Sin duda, es un restaurant con encanto ideal para una cena romántica, pero también para cualquier reunión familiar, empresarial o de amigos.

El tiempo ha pasado y todo ha cambiado pero La Virginia sigue siendo un lugar de referencia para cenar en Marbella.

A los fogones Alfonso,  el hijo de su fundador y como jefa de sala su esposa Agostina, al frente de un exquisito trato con los clientes, marca de la casa.


En la cocina, el restaurante La Virginia de Marbella ha sabido actualizarse sin perder su personalidad, manteniendo sus demandados platos estrellas, como el paté de sardinas, su famosa crêpe de cebolla o su cordero asado, perfecto de punto, suave, crujiente, que es la delicia de la aristocracia árabe en sus visitas. Sin olvidar, claro, sus especialidades dulces a base de chocolate negro.
Al mismo tiempo, la creatividad del chef del restaurant Alfonso Delvaulx, ha seguido apostando por nuevos platos de cocina belga y andaluza, como el delicioso rape a la lima, las vieiras plancha sobre crema de puerros" o el "picantón", siempre con productos naturales de la huerta, pescados directos de la Lonja y sus carnes con denominación de origen (DO. "Retinta", de las  dehesas extremeñas).

Algunos testimonios del restaurante La Virginia de Marbella...

Una carta de acento belga regida por las manos de dos generaciones de cocineros y una ubicación onírica para un restaurante que rezuma clasicismo y familiaridad a partes iguales. Un retazo viviente de la Marbella de los años dorados en la Urbanización La Virginia”
Cecilia Bogaard (Tertulia Andaluza)

Amables, lugar con encanto, buena calidad, paté de sardinas y sorbete de kumkuat insuperables.. perfecto!“
Maria P, (El Tenedor)